JOHN MAIN Silencio y Quietud

El inconsciente es un lugar de encuentro, el lugar de encuentro con Dios. Dios es la base de nuestro ser; Dios también es más alto que los cielos más altos. Los Salmos dicen, “la tierra y el cielo lo adoran”. Como el reino de Dios que Jesús describe, no podemos decir, "mira, aquí está, o allí está”. No podemos ubicarlo en un lugar físico o incluso racional, identificable, porque es espacio puro. Y en ese espacio puro, todas nuestras dimensiones convencionales de: arriba y abajo, dentro y fuera, tú y yo, están trascendidas, los opuestos se reconcilian -lo no-dual- el espíritu. Esto significa que conocemos a Dios pasando más allá de todo dualismo. No es que no podamos ver la influencia de Dios o escuchar el llamado de Dios incluso en el estado dualista, por supuesto, de lo contrario no tendríamos ningún sentido de la dirección.


Laurence Freeman OSB


Entradas destacadas
Entradas recientes