Sabiduría Diaria 01.12.2019


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, CANADA) ¿Por qué un cristiano no puede compartir este don de la meditación con una persona no creyente? ¿Es sólo para los cristianos? ¿O es sólo para católicos? ¿No es éste don de la oración profunda, «la oración del corazón», el don que Dios nos ha dado —es también algo que está presente en todas las tradiciones religiosas— ¿No es éste un don que Dios ha dado a la humanidad? Un aspecto de sabiduría que podemos encontrar en nuestra propia tradición y practicar en nuestra propia tradición para profundizar nuestra fe, para ser mejores discípulos, para vivir una vida santa, pero también puede ser un don que compartimos con el mundo secular, con el mundo no creyente. ¿Por qué no, si preguntan? No se lo imponemos, no cobramos por ello, no es un producto que estemos vendiendo, no estamos haciendo ninguna promesa comercial sobre él como producto. Pero podemos compartirlo con ellos y de hecho lo hemos estado haciendo en nuestra comunidad en los últimos años… (Christian Life in the Light of Christian Meditation 2 - Evangelisation, Laurence Freeman OSB )


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