Sabiduría Diaria 05.02.2019


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, IRLANDA)

La mayoría de nosotros probablemente podamos recordar una experiencia de Dios en nuestra temprana edad, una experiencia completa y directa. Puede ser una experiencia de un amor desbordante, de alegría incontenible o una experiencia, que sucede con niños seguido, de unidad profunda con lo que les rodea. Tal vez en la naturaleza, simplemente viendo a un árbol, una sensación de pertenecer subitamente a la unidad de la creación. Un niño puede tener esa experiencia profunda y totalmente, pero no tiene los conceptos para nombrarla, para describirla. Y lo que pasa entonces es que las imágenes y conceptos de Dios que se le presentan en su desarrollo religioso no tienen generalmente, relación alguna con la experiencia tenida. Y muy seguido, aun si llegan a platicar de esa experiencia o la comparten, no la relacionan con Dios, con la presencia real de Dios. ( Aspects of Love 3, Laurence Freeman OSB )


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