Sabiduría Diaria 25.12.2018


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, CANADA)

En la meditación, entonces, hacemos esta peregrinación de la mente al corazón, dejamos ir las palabras. Dejamos de lado nuestras palabras y nuestros pensamientos, y llegamos a un lugar donde el Espíritu nos guía, donde entramos en el silencio. Es un silencio vivificante, no un silencio negativo. Es el silencio del amor, es el silencio de la comunión. Es el silencio que experimentamos cuando estamos en contacto con Dios o con los demás, en el amor. Así que este es el viaje de la meditación, de la mente al corazón.

( Meditating as a Christian, Laurence Freeman OSB 2013 C )


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