Sabiduría Diaria 20.06.2018


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, EGIPTO) La fe es realmente nuestra capacidad de amar. No puedes amar sin perseverar, sin extender ese compromiso que le haces a la otra persona o la promesa hecha a través del tiempo, los buenos y los malos tiempos. Vemos esto, por ejemplo, en la práctica de la meditación misma. La gente a menudo comienza a meditar con cierto entusiasmo, una cierta actitud de jung-ho. La meditación parece fácil y a veces se obtienen buenas experiencias al comienzo de la práctica. Cuando se torna difícil, la mayoría de las personas, incluido yo mismo cuando comencé, nos damos por vencidos. Nos damos por vencidos después de unas semanas, o unos días o algunos meses, y puede uno darse por vencido por un tiempo breve o puede darse por vencido por un tiempo prolongado. Algo puede llevarte de vuelta, tal vez un amigo que está meditando, tal vez tu relación con la comunidad para que puedas comenzar de nuevo. (The Contemplative Dimension of Faith, Meditatio Series 2012B )


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