Sabiduría Diaria 29.04.2018


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, BONNEVAUX, FRANCIA)

Simplemente nos quedamos sentados, nos mantenemos en fe. Perseveramos.Y entonces un ladrillo cae del muro. Un día sentimos una libertad que no teníamos antes, o alguna inspiración que sabemos que no estaba ahí antes. Y es como si pudiéramos ver algo a través del muro. El muro sigue ahí. Nos sigue bloqueando, pero podemos ver a través. Y más y más ladrillos van cayendo del muro conforme los frutos del Espíritu se van formando y manifestando en nosotros. Y entonces, en el tiempo de Dios, no sabemos cómo (hay que recordar que Jesús dice que no podemos percibir al Reino, no podemos decir aquí está o allá está, porque de hecho el Reino está en nosotros y entre nosotros), en el tiempo de Dios, somos guiados más allá del muro. De este lado del muro sentimos la melancolía de la existencia, del otro lado, sentimos la alegría de ser. Y esa es la prueba, la alegría. Aquí, tal como John Main lo describe, nos encontramos con un guía que reconocemos como Jesús, pero de una nueva manera, tal como los relatos de la Resurrección. Ahora hemos entrado en el espacio del Espíritu, y el Espíritu es infinito. Así que entonces tenemos un sentimiento de expansión infinita de nuestro ser, el ágape, el amor sin fronteras de Dios.

(Map of the Journey, Meditatio Series 2011 C)


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