Sabiduría Diaria 26.09.2017


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, BERE ISLAND, IRLANDA)

El trabajo de calmar la mente (‘No se turbe vuestro corazón’ como dijo Jesús), puede generar fuerte resistencia en cualquiera donde sea. Mientras más ruidosa la mente, más desequilibrio y falta de armonía provoca y hace que sea más difícil el tomar el paso inicial de simplemente sentarse y permanecer quieto. Siempre podemos encontrar una excusa para no hacerlo, siempre habrá algo que hacer, que mirar o que escuchar. Las semillas de los ocho culpas principales identificadas y analizadas por los padres del desierto siempre están ahí. Pueden germinar a través de nuestras actividades diarias, trabajo, reuniones, relaciones y accidentes. Nuestra imaginación, fantasía, patrones adictivos o las mismas fuerzas cambiantes de nuestra mente inconsciente igualmente las pueden activar. Aun las condiciones 'ideales' para la meditación pueden agitar estas fuerzas y encerrarnos dentro de estados mentales que hacen que el trabajo del silencio parezca imposible - sólo hace falta observar cualquier monasterio.

(A Letter from Laurence Freeman, April 2009)


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