Sabiduría Diaria 21.09.2017


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, IRLANDA)

Siempre que manejo a algún lado en Irlanda suelo llegar tarde a mi destino pues me cuesta trabajo resistirme a seguir alguna de las tantas señales en el camino que indican desviaciones hacia monumentos antiguos o círculos de piedras. A veces tardo mucho y no encuentro nada ya que se necesita mucha capacidad de observación para encontrarlos. A veces, sin embargo, me veo recompensado al descubrir un sitio sagrado, tal vez sea un pequeño grupo de piedras, caídas o recargadas unas contra otras, y sin embargo, todavía guardan el aura de una antigua quietud. Esa quietud que, como dice el salmo, nos lleva al verdadero conocimiento de Dios, se encuentra muy presente en estos lugares en que el tiempo al parecer se contrae a través de milenios. Las piedras no tratan de convertirnos - al fin de cuentas no tenemos en realidad idea de en que creían sus constructores. Tal vez tenían también su propia ortodoxia, pero lo que vemos ahora es el lugar donde practicaban. El silencio de la sólida cualidad de su presencia es conmovedor y auténtico. Podríamos no hacer caso de esto y referirlo a una nostalgia por lo antiguo, pero esa manera en que conducen al visitante a calmar su mente, al menos a aquel que se queda más que el tiempo necesario para tomar una rápida foto, sugiere que son en realidad un portal sagrado, que no se ve afectado por la manera en que han sido catalogadas o señaladas. Al igual que la meditación, son una verdad sin imposición dogmática, pero la fuente del dogma está contenida en el silencio.

(A Letter from Laurence Freeman, April 2009)


Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
No hay tags aún.
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
  • facebook
  • googleplus
  • tbird