Sabiduría Diaria 29.04.2017


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, BERE ISLAND, IRLANDA) La experiencia contemplativa transforma a la religión porque hace obvio cuán humilde es Dios. Él no necesita nuestra alabanza, sólo nuestro amor. Transforma el mundo porque nos restaura a la experiencia personal y directa de Dios. En Jesús vemos cómo Dios siempre toma el lugar más bajo. La religión contemplativa expone, como también lo hace el ocasional gran líder religioso, la redundancia de las jerarquías y los sistemas de poder destinados a controlar que son regularmente instalados en esa humildad divina y que la oscurecen. Lo que el reduccionismo no entiende, pero la pobreza de espíritu sí, es que el más grande poder en el cosmos viene del no tener poder, de la kenosis, del auto vaciamiento. (Meditatio Newsletter 2015/01, Laurence Freeman)


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