Sabiduría Diaria 18.03.2017


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, GB)

En este silencio de la mente de Cristo estamos conformes de ser nosotros mismos porque no tenemos necesidad de cumplir o de pretender ser alguien distinto. Esta alegría es la paz de la que estuvimos siempre sedientos. Para la imaginación religiosa, esta libertad de no estar desempeñando un papel es una revolución no violenta que se despliega haciendo caer imágenes de Dios y del yo que manteníamos desde largo tiempo, como viejas máscaras. Pero la lucha continúa. Si el silencio es tan natural y simple – vemos esto en cada aula de niños que tan fácilmente comprenden la oportunidad de meditar – y si esto es tan refrescante y renovador - ¿por qué en el fluir de la vida huimos de esto y lo resistimos? ¿Por qué buscamos débiles excusas para evitar el tiempo que nos demanda?

(Christian Meditation Newsletter 2013/02, Laurence Freeman)


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