Sabiduría Diaria 16.01.2017


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, MARRUECOS)

La meditación funciona transfigurando el deseo: en un principio a través de esos dos períodos diarios en que nos comprometemos sinceramente a la pobreza del espíritu en la renuncia al deseo. Cada vez más, como el cambio toma raíz más profunda en nosotros, vemos cómo el deseo es transformado en todas las áreas. Lo que deseamos y cómo lo deseamos ya no están controlados ciegamente por la ilusión. Eventualmente llegamos a comprender lo que los místicos realmente querían significar cuando decían que debíamos desear solo a Dios. Al principio esto puede parecer un rechazo amargado del mundo y todas sus hermosas formas de manifestar lo divino. Las personas religiosas que carecen de corazón se abalanzan sobre estas palabras y tergiversan su significado para reprimir y controlar los deseos naturales y el gozo de la vida. Pero una vez que el proceso de transfiguración está en curso, vemos lo que realmente significa. Desear solo a Dios significa resonar en armonía con todo lo que es real.

(Meditatio Newsletter December 2016 Laurence Freeman)


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