Sabiduría Diaria 30.12.2016


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, Marruecos) A medida que la dimensión espiritual se abre a través de la oración contemplativa simple, se encuentra un significado más profundo en conceptos como el discipulado, la disciplina y la misma idea de Dios. Esto conduce a una nueva manera de mirar aspectos que en un momento rechazamos de la tradición religiosa. Entonces también queda claro que la contemplación no es el resultado de una técnica bien afilada sino de la gracia. La meditación es, por supuesto, una ascesis y en ese sentido contribuye al trabajo que hacemos para estar plenamente abiertos a la gracia, cuya semilla está plantada en nuestro corazón por la gracia del bautismo (e incluso en virtud de haber sido creados a imagen de Dios). La oración es tanto una delicia como una ascesis. La Iglesia debe enseñar un amor a la disciplina de la oración que lleva, a la pureza de corazón y la visión de Dios. (The Contemplative Dimension of the New Evangelization Laurence Freeman)


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