Sabiduría Diaria 07.10.2019


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, INGLATERRA) Existe un aspecto material de este renunciar a nuestras posesiones. Pero el significado más profundo es el de una pobreza de espíritu, que nos permite dejar ir dentro de nosotros de este impulso egoísta de poseer y controlar. Ese es un instinto muy arraigado en cada ser humano. Pensamos que es más importante tener que ser. Y otra vez lo vemos en nuestra oración, es en ella que renunciamos a todas nuestras posesiones. Tenemos responsabilidades con nuestra familia, amigos, trabajo...No podemos simplemente renunciar a todo y poner a nuestros hijos en la calle. Pero podemos, al mismo tiempo que nos hacemos responsables de nuestra riqueza o nuestras posesiones, renunciar a ellas si nos volvemos no-posesivos y las utilizamos generosa y sabiamente, de forma de no estar poseídos por ellas. Este es un elemento muy importante del discipulado: entender la pobreza de espíritu. ( Christian Life in the Light of Christian Meditation 1 - Discipleship, Laurence Freeman OSB )


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