Sabiduría Diaria 29.10.2018


FOTO: LAURENCE FREEMAN, MONTE OLIVETO, ITALIA) Para meditar nos quedamos quietos. La quietud física ayuda a llegar a la quietud de la mente. Nos sentamos porque San Bernardo dijo que sentarse es la postura ideal para la oración, porque está a mitad de camino entre estar parado y acostado. Si estás de pie, estarás haciendo algo, estarás ocupado. Si estás acostado, por supuesto, estarás relajado, pero el siguiente paso será quedarse dormido. Entonces querrás sentarse de una manera relajada y alerta. Así que siéntate con la espalda recta, los pies en el suelo, las manos sobre el regazo o las rodillas, de modo que tu postura física sienta que no solo estás relajando, recostado en la silla como adormecido mirando la televisión, sino que estás despierto y aun así, calmado y en paz. (Finding oneself, Meditatio Series 2017 C)


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