Sabiduría Diaria 11.10.2017


(FOTO: LAURENCE FREEMAN,TAILANDIA)

Si podemos evitar el buscar una recompensa y dejar a un lado el parecer santos, tendremos una muy buena oportunidad de entrar en la frecuencia del espíritu. Al igual que las grandes cadenas de telefonía, esta frecuencia opera globalmente, conectando nuestro espíritu al espíritu de Cristo y el suyo al espíritu de Dios. De esa manera, eventualmente vemos como todos estamos conectados y entonces la verdadera ética comienza a trabajar. 'En este parteaguas,' dice Meister Eckhart, 'descubro que Dios y yo somos uno.'

(A Letter from Laurence Freeman March 2013, Laurence Freeman Blog)


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