Sabiduría Diaria 07.07.2017


(FOTO: LAURENCE FREEMAN, BERE ISLAND, IRLANDA)

Finalmente un día, cuando todo hace click y hemos vendido todo lo que poseemos, todos los tesoros falsos, nos sorprende que nada pase. No hay un repentino abrirse del cielo ni tampoco cae una lluvia de oro sobre nosotros. Libres del deseo nos preguntamos cómo podemos satisfacerlo si ya no hay más. Esto es pobreza de espíritu – un estado donde nos cuesta trabajo permanecer, sin extrañar los bienes que dejamos atrás en nuestra tierra de esclavitud, tal como los israelitas en el desierto. Tal vez nos reconciliamos con la idea de tener un futuro largo y sin brillo. Pero entonces encontramos un tesoro que aparece repentinamente y debe ser enterrado de nuevo para no extraerlo de su fuente de origen y querer colocarlo en un banco. Nos lleva un tiempo reconocer que el tesoro es de hecho real, tan real que pensamos en la posibilidad que sea otra ilusión. Al principio tenemos muy poca capacidad para ser y entender lo real. El desarrollo de esa capacidad es el camino espiritual, el significado de ‘realizarnos’. Y prestar atención es la mejor medida de esta capacidad.

(A Letter from Laurence Freeman, 2013/03)


Entradas destacadas